Peñarol intentará volver a hacer pesar su 'corazón y entrega', piezas clave en su camino hasta la final de esta edición 2011 de la Copa, para buscar un resultado positivo contra el claub de San Pablo, que llega al partido de ida con bajas defensivas.
Peñarol, contra todo pronóstico
Aunque no tiene grandes figuras y estaba lejos de ser considerado entre los favoritos al inicio del torneo, la plantilla "aurinegra" fue ganando confianza con los buenos resultados y se terminó de solidificar cuando eliminó en octavos de final al Internacional de Porto Alegre, actual campeón del torneo.
Su entrenador Diego Aguirre, que marcó el agónico y decisivo gol para que Peñarol ganara su última Libertadores en 1987 frente a América de Cali, ha logrado sacar el mayor jugo de sus dirigidos. Los carboneros, como se le conoce, son un equipo duro, con defensas y centrocampistas que hacen pesar su temperamento y no tienen problema de poner pierna fuerte. Conscientes de sus limitaciones para el buen trato del balón, los futbolistas "manyas" luchan cada uno como si fuera el último.
Con espacios para el contragolpe, la velocidad del argentino Alejandro Martinuccio ha sido fundamental, pero las cosas se complican cuando el rival cierra los caminos hacia su área y los espacios se achican. Entonces suele surgir la figura del ariete Juan Manuel Olivera, que hace pesar su estatura y buena ubicación en el área rival y lleva marcados cinco goles.
El equipo será impulsado desde las tribunas del estadio Centenario por unas 50.000 personas que agotaron los boletos en pocas horas.
Peñarol es un viejo conocido de la Copa Libertadores porque la ganó en 1960, 1961, 1966, 1982 y 1987, pero han transcurrido 24 años desde su última conquista. Además, es el que disputó más finales de la Copa: diez en total.
Santos FC llega con algunas bajas
Santos, por su lado, tendrá tres bajas en la defensa. En esta primera Final no podrá contar con Edu Dracena, sancionado, y los laterales titulares Jonathan y Leo, que no se han recuperado de lesiones. Estas bajas se suman a la del centrocampista Paulo Henrique Ganso, que ya estaba descartado para este partido por una problema muscular.
Sin embargo, el poderío del equipo brasileño está desde la mitad del campo hacia adelante. El centrocampista Elano mueve los hilos de su equipo cual titiritero y, además, agrega un potente remate de distancia mediante el cual ajustició a más de un portero en la Libertadores.
Pero la magia santista, como otrora la puso 'O Rey' Pelé ahora es propiedad de Neymar, el joven delantero que explotó en el último Sudamericano sub-20 y va camino a ser figura en la selección absoluta. Dueño de un regate endiablado, es la llave para abrir las defensas rivales. Tendrá a su frente futbolistas fuertes, recios y experimentados.
De ese duelo dependerá buena parte de la suerte de los equipos en el primer partido de la final.
Nota Publicada en www.conmebol.com
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